mar 6 2013

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Columna: Los ricos de siempre, el chorreo y otros mitos

Entre las cinco personas con más plata en Chile se encuentra la esposa de Andrónico Luksic (fallecido), Iris Fontbona. ¿Qué tal? Buen partido se agarró.

Entre las cinco personas con más plata en Chile se encuentra la esposa de Andrónico Luksic (fallecido), Iris Fontbona. ¿Qué tal? Buen partido se agarró.

Esta semana la revista Forbes entregó los nombres de los nuevos multimillonarios del mundo, entre ellos aparecían en aumento las familias chilenas que todos conocemos, los de siempre, mostrándonos que en este país la verdadera distribución de la riqueza no se está aplicando como debiese ser.

Nada tengo contra los multimillonarios, contra lo que realmente estoy, es con la mala distribución de la riqueza en este país, la famosa teoría del chorreo jamás ha existido acá y la siguen vendiendo entre los empresarios para justificar más trabajo por menos dinero.

El futuro pinta un escenario muy distinto al “exitismo” económico que se vive por parte de las autoridades locales, nuestra economía se sustenta en materias primas y en mega empresas que controlan monopolios comerciales, justamente lo contrario que hacen los países desarrollados.

Ser un país desarrollado significaría dar vuelta este concepto añejo de economía, cambiar las bases del juego y dar cabida a nuevos escenarios, donde la competitividad sea limpia, donde la equidad y la oportunidad estén para todos.

Los cambios deben ser rápidos ya que contamos hoy con una posición privilegiada en el mundo, hemos explotado nuestra materia prima al máximo y nuestro equilibrio y éxito es cada hora más frágil, dependemos de lo que la tierra nos da y no de nuestro potencial. No podemos seguir vendiendo materias primas para que otros la desarrollen, la trabajen de verdad y nos la vendan de vuelta con el valor agregado que no supimos darle.

La distribución de la riqueza no cambia si no hay espacio para nuevas riquezas, para nuevos líderes, no solo en economía, sino también en todos los ámbitos de la sociedad. No tenemos un espacio protegido para el emprendedor, que cada día se ve más amenazado por las grandes corporaciones que aniquilan los mercados y atemorizan a los que podrían ser futuros empresarios, en una carrera desigual que parece perdida antes de comenzar. Tampoco hay protección ni oportunidad para la innovación, donde los capitales parecen ser mezquinos a la hora de apoyar nuevos proyectos, los que deben irse del país y competir en mercados de verdad, donde las oportunidades existen para todos y las puertas no se cierran tan violentamente como acá cuando se llega arriba.

Confundimos emprendimiento con ayuda al microempresario, ese es el primer punto que debemos diferenciar, no quiero decir que esté mal, al contrario, es uno de los pilares para disminuir la pobreza, pero no podemos quedarnos en eso, el emprendimiento no solo necesita microcréditos, necesita inversiones fuertes y a largo plazo, este último concepto es uno de los que más nos ha costado asimilar, debido a que las políticas públicas se enfocan en las próximas elecciones y no en mejorar el país. El emprendimiento es parte del progreso y así como la innovación, deben ir de la mano con un sistema que los proteja y les de las herramientas necesarias para que se desarrollen sin la burocracia acostumbrada en nuestros actuales sistemas públicos.

Debemos invertir más en la capacidad de nuestra ciudadanía que en las materias primas que hoy se ven tan vulnerables, debemos generar cerebros y no esperar que se vayan por falta de recursos, oportunidades, trabajos, sueldos, etc. Nos creemos el cuento del desarrollo sin mejorar las condiciones básicas.

No debemos olvidar que esta verdadera revolución económica y social, genera grandes cambios en la distribución de las riquezas, lo que puede incomodar a muchos de los que hoy gozan tranquilamente de un lugar inalcanzable, cercado y resguardado.

Las puertas se deben abrir, en la economía, en la política, en todo orden social, para renovar el aire viciado y dar verdaderas oportunidades a las nuevas ideas, generando más y mejores trabajos y calidad de vida, aumentando el desarrollo y competitividad en el ámbito internacional, todo esto ayudado de una mejora importante en la educación superior y en el compromiso de los privados en la investigación, siempre de la mano de un estado que controle y proteja este desarrollo real hacia el futuro.

Por Gonzalo Larenas, profesor de Pensamiento Latinoaméricano (@gonzalolarenas)

2 Respuesta to “Columna: Los ricos de siempre, el chorreo y otros mitos”

  1. pamela

    igualdad de oportunidades para que todos puedan competir me parece perfecto, que llegue el que más se ha esforzado que tenga mucho dinero para eso se ha quemado las pestañas ,se ha privado de cosas ha sido ordenadito etc, lo que me parece injusto es que se lo usurpe otro que ni siquiera se inscribió en la competencia, porqué le dió fiaca,, porque no le gustaba el esfuerzo,, o porqué sabía que alguien lo haría por él….igualdad de oportunidades, pero igualdad de esfuerzo eso es lo justo, si no cual sería el estímulo.

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    • kithylu

      Pamela, tu pensamiento, a mi juicio, es Tan retrógrado y típico del político mediocre, eso de que el que es “flojo”, que no tenga, me parece increíble que siga reproduciéndose. Mirar a la pobreza como sinónimo de flojera da cuenta de una ceguera terrible frente a una problemática mucho más compleja. El tan anhelado desarrollo puede significar tantos conceptos distintos por el mal uso y poco uso del lenguaje, sinónimo de felicidad o mejor calidad de vida no tiene que ver con Poseer más bienes. A quiénes les conviene que el Mundo piense así? Dónde se practica el valor tan recurrido por la clase política como la Tolerancia?

      Por ejemplo, el apoyo generalizado de la ciudadanía al movimiento estudiantil, que sabemos está en búsqueda de cambios profundos, donde se pueda vivir en una sociedad que apunte hacia un crecimiento integral y cultural basado en la solidaridad con nuestros pares. A lo mejor mi visión es distinta a la suya, pero me parece más lógico desear una mayor equidad no solo en la distribución de la riqueza Material, dígame, si mañana Usted se queda sin nada porque le embargaron todos sus bienes, por x motivos, sea su culpa o no, ¿le gustaría que la sociedad, es decir, todos nosotros, vecinos, el que vive en lo Barnechea o en Quilicura, Aporten, para que usted pueda acceder a los mecanismos que la ayuden en su situación?

      Estímulos mis polainas! Un poco de respeto, la soberbia implantada como un chip en los cerebros de los clientes, no tiene mérito, es más bien un círculo vicioso.

      Cristina.

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