jun 6 2012

Iniciativa verde: Geociclo

Pola Miralles cree que en los últimos años se ha avanzado bastante en la conciencia medioambiental, aunque cree que aún falta mucho por progresar.

La basura orgánica en general puede ser usada para el compostaje. Acá revisamos un proyecto empresarial que se dedica a fomentar esta técnica. Su amplia labor que incluye educación en escuelas para inculcar desde pequeños la cultura del reciclaje, y la certificación establecimientos y empresas. Acá, Pola Miralles, encargada de proyectos en Geociclos nos explica la importancia del reciclaje.

Por Víctor Guilllou Vásquez

El Día Mundial del Medio Ambiente pasó sin pena ni gloria por Chile. En Valparaíso se realizó un carnaval denominado ”Avanzando hacia una economía verde”, donde niños participaron junto a  las autoridades y en Viña del Mar se realizó una expo-informativa en la plaza María Luisa Bombal que duró alrededor de dos horas. No hay que ser un genio para darse cuenta que en Chile, la deuda con el cuidado del entorno es gigante. Sin ir más lejos, el caso de Puchuncavi-Ventanas, donde la Escuela Básica La Greda debió ser trasladada tras capítulos de intoxicación, es un claro ejemplo de la poca preocupación estatal y ciudadana.

La meta como siempre es bajar los niveles de contaminación. Existen algunas empresas que miden su huella de carbono y la reducen mediante diversos métodos. Sin embargo, no es una costumbre ni un requisito actual de parte del Gobierno. ¿Basta con recordar solo un día lo importante de cuidar el medio ambiente? Claro que no.

MINIMIZAR LOS RESIDUOS ES TAREA DE TODOS

La Otra Voz profundizó en una pequeña empresa dedicada a hacer de este mundo, uno más limpio. Geociclo nació hace 6 años en Valparaíso, al alero de la Universidad Federico Santa María y dando el salto gracias a un capital semilla de Corfo, dedicándose a entregar productos y servicios que incluyen “compostadores” de diversos tipos por un lado, y certificaciones ambientales para empresas y escuelas, por el otro. Su pasión es la educación ambiental y la difusión de sus beneficios tanto a nivel individual como social.

Pola Miralles, ingeniera ambiental y master en Ciencias de la Universidad de Sidney, encargada de proyectos en Geociclos, cree que en los últimos 5 años se ha avanzado en la conciencia medioambiental, aunque reconoce que falta aún. “Queda mucho por avanzar pero hay mucho más cultura que hace cinco años. Antes había que explicar todo el cuento, qué es el compost y todo eso. En cambio ahora la gente conoce harto más y sucede que la gente viene a nosotros para buscar un producto. Entonces, creo que ha avanzando y hay muchos más puntos limpios con estos contenedores”, explica.

Para la empresa, su tarea se enfoca en contribuir a la construcción de un planeta más limpio y de una sociedad que avance hacia un modelo de sustentabilidad medioambiental. “Somos parte de la creación de una nueva conciencia ambiental, donde el aporte de cada uno de nosotros contribuye a la reducción de los residuos generados en el planeta”, declaran.

En ese contexto certifican medioambientalmente a comunidades escolares, en las cuales también aportan en la educación sobre el reciclaje. “Trabajamos con escuelas haciendo certificación ambiental que es un instrumento que creó el ministerio del medioambiente. Esa certificación prueba que las escuelas tienen el componente ambiental en el currículum, en las actividades con el entorno y tienen que instaurar una serie de actividades, entre las que en general se incluye el tema del ‘compostado’, y también muchos talleres con los mismos niños sobre el reciclaje, de cómo hacer un huerto. La certificación puede durar entre 2 y 4 años. Eso se puede renovar mediante auditorias”, explica Pola Miralles.

Marcela Carlesi, es parte del equipo de EcoCilcos y se encarga de la formulación de proyectos y asesorías ambientales. Junto a ella el "compostador" que comercializan.

A esto se suma la labor con empresas enfocadas principalmente en asesorías técnicas sobre la gestión integral de residuos, así como en el uso adecuado de la energía. El reciclaje es su principal bandera de lucha, por lo que impulsan esta tarea. La encargada en proyectos asegura que si cualquier empresa o particular redujera sus residuos haciendo compostaje, humus o simplemente separando los contenidos de la basura, es posible  disminuir en más del 50% la cantidad de desechos que se envían a los vertederos.

COMOPOSTADORAS  A PEDIDO

En Geociclos importan productos innovadores para el manejo de residuos. Como los vermicompostadores, implementos que gracias a la labor de lombrices genera la producción de hummus, tanto sólido como líquido, y que sirven como abono para tierra. Estos productos son fabricados completamente con plástico reciclado.

Un compostador de fabricación nacional de 300 litros de capacidad sirve para crear un abono orgánico de mejor calidad que la tierra de hojas, el cual puede usarse en jardinería, ideal para las casas que cuentan con jardín ya que debe quedar en contacto con la tierra. El precio de estos elementos varía entre los 60 a 70 mil pesos.

Para Pola, todos esto productos entregan la posibilidad de reducir al menos un 50% los residuos propios de cualquier hogar, como las cáscaras de las frutas, restos de verdura y cualquier desecho orgánico. “Las ventas se han incrementado harto este año y hay feria del medioambiente por lo menos dos veces al mes entre Santiago y Viña”, cuenta la encargada de proyectos.

Con iniciativas como estas, y con la educación necesaria para generar mayor conciencia medioambiental, no es utópico imaginar un futuro Chile cada vez más responsable de los residuos a nivel urbano. Porque al igual que con las “causas” como la lectura, el reciclaje es una tarea que parte por casa. LOV

Post Anterior:
Post Siguiente: