sep 9 2011
Especialista entrega consejos para evitar accidentes en la práctica del volantín
Verificar la seguridad que presta el lugar elegido, los adultos deben supervisar a sus hijos, y no usar hilo curado, de nylon o metálico, son algunas de las recomendaciones.
En Chile se fabrican más de 20 millones de volantines al año, pero en septiembre es cuando más se concentran sus ventas a nivel nacional, aumentando así los potenciales peligros y riesgos que trae consigo la práctica de este “deporte” nacional.
A raíz de esto, y con el objetivo de resguardar la salud de la comunidad -en especial- de los más pequeños, Claudio Acuña, jefe de Carrera de Prevención de Riesgos, de la Universidad Técnica Federico Santa María (sede Viña), entrega algunos prácticos consejos que ayuden a prevenir accidentes al elevar los tradicionales volantines.
El docente señala en primer término, verificar la seguridad que presta el lugar elegido para elevar los volantines, así como su entorno, observando si existe suficiente espacio abierto, tanto en tierra como en el cielo, para desplazarse sin correr peligro.”Un lugar adecuado, es un lugar donde no existan cables, ni árboles, estructuras o lugares que expongan a peligros, mientras se intenta hacer volar el volantín”, indica.
Además, recomienda que nunca se debe usar hilo curado, de nylon o metálico al momento de elevar un volantín. “Hay que evitar el uso del hilo curado, porque debido a la confección de éste, se utilizan otros elementos distintos al hilo normal y lo más probable, es que se produzcan graves lesiones y cortes en la piel. Además, este tipo de hilo puede contener elementos que conduzcan la electricidad”, afirma el experto.
Sin duda que los más propensos a sufrir accidentes producto de acciones irresponsables y arriesgadas, son los niños, quienes, la mayoría de las veces, no cuentan con la supervisión de un adulto.
Al respecto, Acuña recomienda que por ningún motivo hay que permitir que los niños se suban a encumbrar a los techos de las casas. Además, no deben perseguir volantines cortados en calles con tránsito vehicular. “Muchas veces, por ir a buscar el volantín, los niños cruzan por lugares que no corresponden y pueden ser atropellados. Comúnmente, tras una pelota, un volantín o un juguete, va un niño”.
Para que todo lo anterior no ocurra, “es importante que siempre cuenten con la supervisión de un adulto”, señala el docente. Asimismo, piensa que no hay que buscar el peligro, ni mucho menos poner la vida en juego. “No hay que intentar rescatar volantines en cables de alta tensión, ni mucho menos subirse a árboles o en zonas peligrosas, ni buscar desesperadamente por las calles algún volatín cortado sin dueño, pues nada es más valioso que la vida, por lo tanto hay que saber cuidarla”, reflexiona.

