close
MONUMENTOS VALIOSOS

MONUMENTOS VALIOSOS

Esto es lo que queda del busto de Juan de Saavedra en Valparaíso.

“Monumentos Públicos, V Región de Valparaíso”, es una publicación única en su tipo. Un magnífico catastro de 300 obras existentes en la zona, hecho por la PDI e historiadores, documentando a grandes artistas como Rodin y Virginio Arias. El registro es una valiosa herramienta que servirá para frenar el robo patrimonial y para educar a las nuevas generaciones.

Por Javier Foxon

Este libro no existiría si no fuera por aquella vitrina en Buenos Aires. El prefecto inspector de la  Policía de Investigaciones (PDI) de la Región de Valparaíso, Gilberto Loch, turisteaba en mayo de 2009 por el barrio San Telmo de la capital argentina, cuando repentinamente en una tienda de antigüedades, entre cuadros y reliquias, quedó frente a frente con un busto cuya cara le era conocida. Muy familiar. El prefecto inspector había visto antes ese rostro y bigotes.

¿Quién era? “Nada menos que el mismísimo Capitán Arturo Prat Chacón hecho en 50 kilos de bronce”, cuenta Loch. “Quien desde esa vitrina me miraba fijamente”, termina de contar. El busto se vendía a 5 mil dólares y el prefecto no dudó en comenzar inmediatamente con las averiguaciones, arrojando que aquel busto Prat había sido robado desde una plaza en Chile.

Así llegó la idea. El impulso lo llevó a conformar un grupo de expertos para publicar, “Monumentos Públicos V región de Valparaíso”, un registro de los 300 bustos, estatuas, monolitos y placas conmemorativas que hay en la zona, para prevenir el robo patrimonial.

Este tipo de delito no ha estado ausente en Valparaíso, donde delincuentes han robado más de cinco monumentos: la estatua –de 180 kilos de fierro fundido- de la Diosa Minerva de la plaza Rubén Darío en la avenida Altamirano, la pintura  ‘El Desposorio de Santa Catalina de Siena’ –obra donada a la Iglesia La Matriz por el mismísimo Bernardo O’Higgins y que ya fue recuperada-, el busto del Duque de Caxias de la Avenida Brasil, la placa que marcaba las mareas de antaño en la plaza Aníbal Pinto, el torso de Juan de Saavedra hecho por el escultor nacional Francisco Torres, y la lista sigue.  Y es terrible porque aunque parezca sin importancia, son parte esencial de la historia urbana que configura a las ciudades, ya sea para bien o para mal.

El Prefecto Inspector Gilberto Loch ya adelantó un segundo libro sobre las joyas ocultas de la región.

El delito patrimonial es un delito silencioso”, sentencia Loch. Y agrega, “es uno donde gente inescrupulosa tanto en Chile como en el extranjero gana mucha plata. Es todo un submundo sobre el cual teníamos que hacer algo. En especial para Valparaíso, que es una ciudad patrimonial y en donde nosotros teníamos que dar la pauta tanto en Chile como en el extranjero”.

“SE VAN A TENER QUE COMER EL MONUMENTO”

Antes de este libro no había nada parecido. Ni las distintas municipalidades, ni el Consejo de Monumentos Nacionales, ni la misma PDI habían hecho un catastro igual. Podemos decir que valorábamos el patrimonio si ni siquiera saber lo que teníamos.

Archibaldo Peralta, historiador porteño cree que este libro servirá  para educar a las futuras generaciones, más que para crear conciencia sobre el patrimonio. “Esta publicación será entregado a las distintas escuelas de la región para que los profesores enseñen a sus alumnos sobre lo valioso de sus monumentos. Este registro no sólo es para los profesores de historia, ya que los docentes de lenguaje podrán enseñar sobre nuestros poetas, los de matemáticas sobre las construcciones diversas, etc.”, dice.

Peralta fue parte del comité investigador que dio vida a este libro, junto a expertos como el escultor chileno Francisco Torres, el crítico de arte y museólogo Carlos Lastarria, quienes en colaboración con el personal de la PDI viajaron por cada rincón de la región clasificando y enumerando las características de los distintos monumentos públicos: quién es el autor, quién lo encargó, por qué está en ese lugar, dónde está emplazado, cuánto pesa, de qué material es, etc. En total, se demoraron un año y dos meses en terminar el trabajo.

Entonces, ¿cómo un libro podrá evitar que los ladrones roben monumentos que son parte importante del patrimonio de cada ciudad?, la respuesta es sencilla. “La idea es prevenir para cuando haya un robo. Con este libro vamos a saber de qué se trata. Cuando estábamos en el proceso de la elaboración de este material, ocurrió el robo a la pintura ‘El Desposorio de Santa Catalina de Siena’ de la Iglesia La Matriz. Por suerte la única foto que había de esa pintura la tenía yo, y con esa imagen se pudo detener a los delincuentes que pensaban vender esa valiosísima obra en 3 millones de pesos. O sea, con este libro, que ya está en las 184 sedes de la Interpol, vamos a poder anticiparnos a este delito patrimonial. Si el día de mañana ocurre un robo, se van a tener que comer el monumento, porque no lo van a poder vender”, acota el prefecto Loch.

RODIN Y O’HIGGINS

Archibaldo Peralta, uno de los historiadores que trabajaron en este libro, nos muestra la edición.

Después de catastrar 300 obras, el resultado de la investigación es sorprendente. Escondidos a lo largo de la región, hay obras de artistas de gran fama, como el francés Auguste Rodin, quien figura en las afueras del Palacio Carrasco con su obra “La defensa”, también hay numerosas obras del escultor chileno Virginio Arias, como monumentos confeccionados por la célebre fundición Val d’ Osne de París, quienes repartieron sus trabajos por prácticamente toda Europa.

Otra cosa que dejó al descubierto este libro es el profundo amor que le tiene la región a Bernardo O’Higgins. El Capitán General cuenta con 27 monumentos en su honor. Bustos, placas, esculturas, ya sea en Valparaíso, como en Los Andes, como en San Felipe o en La Calera. Otro favorito es Arturo Prat, quien cuenta con 21 obras que lo recuerdan.

Después la cosa es más pluralista, hay homenajes a nuestros poetas como Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Vicente Huidobro, a los bomberos, a figuras católicas como el Padre Hurtado, pero quien sigue al capitán de la Esmeralda en la cantidad de monumentos levantados en su honor son Diego Portales y José de San Martín, empatando con cinco.

Según el prefecto este libro no será el último. “Ahora vamos a trabajar en un libro -que ya está financiado por el Gobierno Regional como el anterior- sobre los tesoros ocultos de Valparaíso”, adelanta el prefecto. Y añade. “Queremos hacer público, todo lo que no se ve, eso incluye barcos, fuertes, cañones, cuevas, cementerios, entre otras cosas. Todo lo que no está a la vista. ¿Sabías que la primer Esmeralda está bajo la plaza Sotomayor y nadie tiene idea?”. LOV

Jóvenes celebrarán con “Rock y verano” en la Quinta Vergara

En enero Limache tendrá una nutrida programación cultural