feb 4 2011

CALLE VALPARAISO PIDE AYUDA

En la actualidad es común ver a locales comerciales desocupados en la Avenida Valparaíso y sus alrededores, evidenciando la inestabilidad económica de esta zona.

Décadas atrás fue el principal polo comercial de la ciudad, sin embargo, en la actualidad está sumergida en la delincuencia según sus propios comerciantes. Los vendedores ambulantes y los problemas de seguridad asoman como los mayores inconvenientes de este escenario. Los dardos apuntan a la escasa presencia policial, pero Carabineros insiste en que se ha aumentado la dotación.

Por Gonzalo Espinace

La calle Valparaíso en Viña siempre ha sido un paseo clásico para los habitantes. Sin embargo, con los años se ha deteriorado en su infraestructura y los nuevos polos de desarrollo comercial han causado mella en su afluencia de público. La Otra Voz (LOV), en un recorrido, comprobó el descontento y la angustia que sufren los dueños de locales establecidos de la concurrida vía y constatamos que la urgencia, de acuerdo a ellos, es aumentar la seguridad para sus establecimientos y clientela.

La realidad del sector es dura. Los lanzazos son pan de cada día, pese a los esfuerzos de carabineros en proteger. El mayor Ramón Bórquez de la Primera Comisaría de Carabineros de Viña del Mar, advierte que este verano se ha dotado con mayor presencia de funcionarios en terreno. Sin embargo, los problemas del antes glorioso centro viñamarino no parecen detenerse. Cada vez es más común ver como los dueños tiran la esponja ante la escasa rentabilidad de sus negocios.

De hecho, existen locales desocupados en cada cuadra. Un efecto negativo que se puede explicar a que actualmente el núcleo comercial en avenida Benidorm (ex calle 15 Norte) ha ganado en captar público. Y ojo, que ya se construye un nuevo mall en el oriente de la ciudad, frente al terminal de buses, cuestión que de seguro también los afectará en el futuro.

NEGOCIOS EN PICADA

Los comerciantes consultados por LOV concuerdan que las ventas este verano han estado debajo de las expectativas. La curva descendente en las compras es notoria. “En comparación al año pasado ha sido más baja la venta. Este es mi tercer año y cada verano que pasa, la cosa se viene empeorando”, admite Eduardo Parker, dueño del local de sándwiches “Tu kasa”.

Parecido opina Nelson Pérez, empresario del local “Decomural”, tienda especializada en papeles murales cortinas, entre otros productos. “Esta temporada ha sido muy mala. Yo comercializo productos específicos, pero mis vecinos también me han dicho que no les ha ido bien”, confesó.

Para entender este lamentable fenómeno, los afectados apuntan a diversos factores. Las causas que más se repiten entre el gremio señalan a la amplia presencia de comercio ambulante y los problemas de seguridad. Obviamente, aquí introducen la eterna problemática delictiva de la zona conocida como la Manzana 666 (sector que comprende el final de calle Valparaíso con Von Schroeder y Viana). Los locatarios saben que existe temor entre los transeúntes y que evitan este camino para no sufrir asaltos o no verse envueltos en una riña callejera.

“Aquí la delincuencia es tema de todos los días. A veces, los delincuentes se instalan en la entrada de mi local para escapar o preparar un robo y es obvio que uno vive con temor. El tema es que Carabineros sólo fiscaliza desde la calle Traslaviña al oriente, entonces todos los negocios de este lado estamos desprotegidos. La gente ya no pasa para acá porque hay mucho delincuente”, aseguró la trabajadora del negocio de accesorios y artículos de regalo, “Coqueta”.

De acuerdo a los testimonios recogidos, la calle Valparaíso hoy pareciese ser tierra de nadie, donde el único denominador común sería la desconfianza y el temor frente a hechos delictuales, aunque en la práctica también se suma la falta de ofertas y la fea estética que se ha mantenido durante años.

Para Jaime Beraun, locatario de la Feria de Artesanía (entre calle Villanelo y Traslaviña),  a su parecer aún no se han tomado medidas serias. “He visto a personas fumando y traficantes en la calle, a vista y paciencia de todos. Aquí se debería hacer una investigación policial pero de manera civil y así no alertar a los delincuentes que escapan cada vez que ven patrullas de carabineros”, sugirió.

LA REALIDAD FRENTE A LA PERCEPCIÓN

La sensación de inseguridad también es compartida por el presidente de la Cámara de Comercio de Viña del Mar, Marcos Ángulo, quien insiste que el resguardo policial es deficiente. “Hasta al menos una semana atrás había una falta de carabineros en la Avenida Valparaíso, especialmente, entre las 13 y las 16 horas”, comentó.

El representante del gremio recomendó como solución que “los carabineros deberían transitar a pie por esta calle, porque siempre pasan en moto o en vehículos, entonces los comerciantes ambulantes recogen sus paños y salen volando”. No obstante, admitió que esta última semana se ha visto mayor presencia policial, a diferencia de lo ocurrido en enero pasado.

El que difiere totalmente con las opiniones de los comerciantes y el representante viñamarino, es el mayor Ramón Bórquez de la Comisaría de Carabineros de Viña del Mar, quien da un dato que puede ser resultar sorprendente. “Hemos concentrado tanto personal que el delito se ha movilizado a otros sectores de la ciudad. De hecho, las denuncias por robo con fuerza (el delito más frecuente) se ha movido para 15 Norte y el sector de San Martín y sus alrededores; mientras que en la Avenida Valparaíso han disminuido las denuncias”.

Sin embargo, el jefe de carabineros reconoció que a veces escasea personal debido a los horarios de recambio de los efectivos. “Tratamos que no ocurra pero, evidentemente, que se produce un vació en cierta horas. Sin embargo, es una falsedad que la calle Valparaíso quede sola durante el día”.  Y agrega que el sector tiene alta importancia para ellos y se ve en las cifras. “Cerca de 40 carabineros en el segundo turno (durante la tarde) vigila la seguridad y ordena el tránsito vehicular… además, en promedio tenemos una cantidad de 25 imputados cada día por delitos que se cometen ahí”.

El mayor Bórquez aseguró que en esta temporada se han intensificado los esfuerzos por prevenir los focos delictuales en el centro de la ciudad.

LAS PROMESAS DE SIEMPRE

La municipalidad frente a esta problemática ha ideado proyectos para mejorar las calles e iluminaria de calle Valparaíso, los que fueron adjudicados por el consistorio gracias al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), con el fin de empezar una remodelación del centro histórico de Viña.

Las iniciativas contemplan el reemplazo del asfalto por adoquines de piedra canteada, mejoras en la iluminación y el mejoramiento del mobiliario urbano.  Las obras supuestamente se iniciarían a fines del año pasado, sin embargo, se postergaron para marzo con el fin de respetar la regla de no ejecutar obras en plena temporada alta de veraneo.

Pero, ¿qué piensan los locatarios sobre este proyecto que tiene un costo de inversión de $300 millones? La mayoría se mantiene pesimista con las obras anunciadas y no creen que el escenario actual mejore de esa forma. “Yo no creo mucho en esos trabajos. Más encima esto es como echarle una manito de gato por encima, pero ningún cambio profundo. Yo no creo que eso vaya a atraer más gente”, analizó, el propietario Nelson Pérez.

Hasta el momento los dueños de negocios se sienten solos frente a sus problemas. “He venido escuchando esas promesas desde años, pero nunca ha pasado algo. Durante todo este tiempo, la alcaldesa no ha hecho nada por mejorar el centro de Viña. En el caso que se volviera a presentar para las elecciones, ya no voy a votar por ella”, concluyó Carlos Góngora, dueño del negocio “Góngora Joyas”. Y claro, ¿quién lo puede culpar? LOV

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