22/02/2010
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Son las 17:15 hrs. Estoy en una jaula (un corral para los gráficos) afuera del Hotel O’Higgins, ¿qué hago acá? Ni siquiera sé bien de qué se trata. Mientras el sol pega fuerte en mi nuca pienso en cómo cambian los ánimos durante el Festival. En cómo las personas se vuelven locas por estar cerca de la “gente de la tele” y de los artistas, que por casi dos semanas dan respiro a los noticieros capitalinos con material suficiente para rellenar con frescas papitas.
Una de las tradiciones de la jornada festivalera es la elección de la reina, elegida por los representantes de la prensa acreditada. Sí, el cartoncito de colores plastificado y que trae un colgante para el cuello también es la inscripción directa para el registro electoral del la única reina elegida por sufragio (¿qué pensará la reina Isabel II de esto?) Y claro, en estos comicios todos los inscritos votan.
Cuando la prensa política aún analiza el nuevo gabinete y los subsecretarios de cada cartera, en Viña se vive nuevamente un ambiente de campaña, aunque sin palomas de por medio. Los programas televisivos, instalados en la ciudad festivalera, inscriben a sus candidatas, quienes serán recordadas por sus bikinis y piqueros en la piscina del Hotel O`higgins. Hay otras que quedan inscritas automáticamente por ser lindas y participar de alguna forma en el torbellino musical de la Quinta Vergara.
17:45 hrs. Ha pasado ya casi media hora de espera de la presentación oficial de las candidatas, motivo por el cual me encuentro enrejado en el espacio preparado para los lentes y flashes sedientos de rostros, sonrisas, piernas, escotes y todo lo que las candidatas quieran mostrar esta tarde (muchas gracias querido editor).
Aprovechando la espera medito sobre los rostros que figurarán en la papeleta de votación. En vista de que está elección no cuenta con franja para informarme de las promesas de cada candidata, decido hacer un rápido ejercicio mental y recordar qué sé de cada una. Esta actividad puede marcar seriamente mi opción.
Primera en el listado está Jhendelyn Núñez, la chica Morandé y rostro pisquero que dejó la escoba este fin de semana por el gran atochamiento causado por su paseo con los motoqueros, y por olvidar sus calzones al asistir a la gala del viernes. Un amplio currículo. Brillante.
Luego viene la “recluta” Mariela Montero, y no es que esté cumpliendo con el servicio militar obligatorio, sólo participó de Pelotón, el programa que confirma mis ganas de cambiar mi televisor por plantas. Lástima que el señor que cambia cosas por plantas pase justo en horas en que no me encuentro en la casa. Me soplan un dato, estuvo con Schilling, lo cual me deja la película bastante clara.

Aunque acá no le encontramos ni una gracia, acá la foto de un fan que daría su vida por Carlita Ochoa.
A continuación aparece Carlita Ochoa, la “modelo” que se hizo conocida por ser la novia del Miguel “Negro” Piñera. La carlita es la carlita, y con eso basta para hacer campaña, toda una institución dentro de “farandulandia”
Continúa el listado con Carolina Arregui, quien calculo debe haber cumplido ya las 5 décadas. Se entiende claramente la mano de su marido, el cirujano Roy Sothers; las sesiones de spa y el bisturí son realmente milagrosos. Interrumpen mis pensamientos un fuerte grito: “¡Aní sí, Montero no! ¡Aní sí, Montero no!” “Ya están bastante grandecitas para andar gritando”, me comenta un colega gráfico a quién le pregunto hacia dónde va su voto. “Estoy realmente chato y esto aún no ha comenzado”, me responde. Todo claro, más que claro.
En mi oído resuena fuertemente el mismo grito, obvio, si las que gritan están sólo a una reja de distancia de mis orejas. Recién ahí me percato que “Aní” es realmente Anahí, la guapa cantante mexicana ex integrante de RBD, que tiene una horda de fervientes admiradores que la siguen a sol y sombra y que dificultan considerablemente el ingreso de la prensa al Sheraton Miramar. Creo que a ella no la acompaña ningún programa televisivo, pero a ésta altura a quién le importa.
Por los parlantes del evento suena Daddy Yankee en vivo durante la presentación del festival pasado, “perreo cibernético”, canta el gran jefe. Mientras pienso en Faloon Larraguibel, la candidata salida de la academia de Álex Hernández que por estos días se llama Yingo. Ese será su nombre artístico pienso, pero luego otro colega me corrige que su nombre proviene de una teleserie gringa de la cual su madre era fanática. Y le creo, a éstas alturas y en este ambiente cuestionar la palabra de un asiduo lector de Lun es como un pecado. No la conozco, pero me dicen que es guapa y que tiene un pololo tamaño llavero del mismo programa.
Me falta Fanny Lú, la candidata colombiana que cantará y que forma parte del jurado internacional. De ella no sé realmente nada y quienes me rodean tampoco me pueden aportar más datos. Son las 18:30 y hay gaviota de oro para Daddy, claro en la repetición de su show que es lo único que ocurre hasta ese momento. A los cinco minutos llega Carola Arregui, quien creo es la última en concurrir al gran evento. Los ánimos está caldeados, con más de una hora de retraso, la prensa se comienza a impacientar.
Con 75 minutos de atraso y la nuca ya roja por el sol parte la presentación y queda la escoba, como siempre en las pautas festivaleras donde los puestos para obtener una buena toma se pelean duro.
Primero es el turno de Jhendelyn quien luce un vestido azul. Para mi sorpresa es recibida con gran abucheo. “Al menos ahora trae ropa interior”, comentan gráficos y camarógrafos que me recuerdan la sensación del metro capitalino pos Transantiago.
En segunda ubicación sale la recluta Montero vestida de negro y con un escote que casi le causa el escape juguetón de una de sus niñas. El público a mis espaldas la abuchea. Hasta que aparece Faloon con vestida también de azul. La gente se vuelve loca, gritan y las promesas de amor vuelan. Cuarta sale la Carlita con un vestido rojo y ancho cinturón negro, parece un disfraz de vieja pascuera. Se escuchan gritos aclamándola. Luego Fanny Lú de rosado, más gritos.
La quinta ubicación es para Carola Arregui, el eterno rostro de las teleseries de canal 13 rompe con el esquema de los vestidos y sale con shorts de mezclilla, botas y una polera blanca. Nuevamente la gente grita. Finalmente es el turno de Anahí, quien de verde claro, desata la histeria colectiva. Guapa 100%.
“Y eso fue todo”, reclama en coro la prensa. Las candidatas caminaron por una improvisada pasarela, posaron para unas fotos y listo. Se acabó. Toda la espera para 10 minutos de show. Patético.
“Son todas tan bonitas y tan re flacas”, me comenta una emocionada señora cuando este circo se acaba. De seguro tendrá un buen tema de conversación, mientras toma té frente a la pantalla en las noches festivaleras. Yo sólo pienso en que estoy otra vez en medio de este vendaval y quiero que estas malditas elecciones terminen pronto.
Acá el fruto del esfuerzo de este humilde gráfico.
- estas son las piernas de las candidatas a reina del Festival de Viña. Una elección complicada.
- La cantidad de gente era impresionante, pasar por ahí era todo un desafío.
- Aunque acá no le encontramos ni una gracia, acá la foto de un fan que daría su vida por Carlita Ochoa.
- Aunque muchos piensen que cubrir esto es una maravilla, la realidad es otra. Todo sea por el show.
Tags: actrices, Elecciones, Festival de la Canción, modelos, reinas, Viña del mar











































